La actividad emprendedora en Aragón continúa su evolución positiva y alcanza su nivel más elevado de los últimos diez años. Así lo recoge el Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) Aragón 2025-2026, presentado este lunes en la sede de CEPYME Aragón, en el marco de la Semana del Emprendimiento en Aragón 2026.
La jornada, organizada por CEPYME Aragón y la Universidad de Zaragoza, ha reunido a representantes institucionales y especialistas del ecosistema emprendedor para analizar la evolución de la creación de empresas en la comunidad autónoma, identificar sus principales fortalezas y reflexionar sobre los desafíos que afrontan quienes deciden poner en marcha una actividad empresarial.
La bienvenida institucional ha contado con la participación de la presidenta de CEPYME Aragón, María Jesús Lorente Ozcáriz, representantes de la Cátedra Emprender de la Universidad de Zaragoza y de la Fundación Aragón Emprende.
La presidenta de CEPYME Aragón, María Jesús Lorente, ha destacado la evolución positiva del emprendimiento en la comunidad autónoma y la importancia de seguir impulsando un entorno favorable para la actividad empresarial.
«Los datos del Informe GEM demuestran que Aragón cuenta con personas emprendedoras capaces de poner en marcha proyectos y consolidarlos en el tiempo. Sin embargo, todavía tenemos importantes retos por delante. Necesitamos que emprender sea cada vez más fácil, con menos trabas burocráticas, un mejor acceso a la financiación y un mayor apoyo a quienes deciden arriesgar y crear su propio negocio». Tras ella Daniel Rey, Director del IAF ha dejado los principales datos de la Semana del Emprendimiento.
Posteriormente, Lucio Fuentelsaz, director del Informe GEM Aragón, ha presentado los principales resultados del estudio bajo el título «La realidad del emprendimiento en Aragón: evolución, retos y oportunidades». Según los datos del informe, la tasa de actividad emprendedora en fases iniciales (TEA) se ha situado en Aragón en el 6,6% en 2025, una décima por encima del año anterior y el valor más elevado registrado durante la última década.

Aunque este crecimiento confirma una evolución favorable, la comunidad autónoma continúa por debajo de la media española, que alcanza el 7,8%. El estudio también refleja un aumento de la intención de emprender. El 8,6% de la población aragonesa manifiesta su intención de crear una empresa durante los próximos tres años, frente al 7,3% registrado en 2024. Asimismo, la tasa de emprendimiento consolidado, correspondiente a empresas con más de tres años y medio de actividad, se sitúa en el 8,1%, superando la media nacional del 7,4%. Este dato pone de manifiesto una de las principales fortalezas del tejido empresarial aragonés: la capacidad de permanencia y consolidación de los negocios una vez superadas sus primeras etapas de actividad.
Las mujeres y los jóvenes impulsan la creación de empresas
Uno de los resultados más destacados del informe es el protagonismo del emprendimiento femenino.
La tasa de actividad emprendedora de las mujeres aragonesas alcanza el 7,5%, por encima del 7,2% registrado en el conjunto de España. Por el contrario, la tasa masculina en Aragón se sitúa en el 5,8%, frente al 8,5% nacional.
El estudio también constata el creciente dinamismo de los jóvenes. Entre los menores de 35 años, la tasa de emprendimiento alcanza el 9,3%, frente al 5,6% de la población de mayor edad.Además, el 11,9% de los jóvenes aragoneses manifiesta su intención de crear una empresa en los próximos tres años. La edad media de las personas que ponen en marcha nuevas iniciativas empresariales continúa descendiendo y se sitúa en los 39 años. Estos resultados evidencian la importancia de seguir fomentando la cultura emprendedora, facilitar el acceso de los jóvenes al autoempleo y favorecer la creación de nuevas empresas como instrumento de desarrollo económico y generación de oportunidades.
A pesar de la evolución favorable de los indicadores, el Informe GEM Aragón 2025-2026 identifica importantes desafíos para el ecosistema emprendedor:
El acceso a la financiación, la formación emprendedora durante las etapas educativas y las barreras administrativas continúan figurando entre los aspectos peor valorados por los expertos consultados. El estudio revela que más de tres cuartas partes del capital necesario para poner en marcha nuevas empresas procede de los ahorros personales de los promotores, mientras que las entidades financieras aportan únicamente el 7,1%.
La inversión inicial mediana para crear un negocio en Aragón se sitúa en algo más de 13.600 euros.
Por otra parte, el 55,4% de la población reconoce que el miedo al fracaso podría disuadirle de emprender, a pesar de que el 45,5% considera que existen buenas oportunidades para crear empresas en su entorno. Estos resultados ponen de relieve la necesidad de mejorar las condiciones para emprender, facilitar el acceso a recursos financieros y reducir la complejidad administrativa, especialmente durante las primeras etapas de los proyectos empresariales.

El informe constata que la transformación digital está adquiriendo una importancia creciente entre las nuevas iniciativas empresariales. El 55,7% de las personas que están creando una empresa prevé incorporar nuevas tecnologías digitales a sus procesos productivos, mientras que otro 13% considera probable hacerlo durante los próximos años. Entre las tecnologías que despiertan mayor interés destacan la computación en la nube, el comercio electrónico y las herramientas de análisis de datos. Sin embargo, la incorporación de la inteligencia artificial todavía presenta un recorrido importante. Menos del 30% de las personas emprendedoras considera que esta tecnología tendrá un papel relevante en su empresa durante los próximos tres años. El informe también señala que más del 90% de las nuevas empresas desarrolla su actividad en sectores de baja intensidad tecnológica y que el 79,1% opera exclusivamente en el mercado nacional.
El emprendimiento rural destaca por su capacidad de consolidación
El estudio dedica también especial atención a las diferencias entre el emprendimiento urbano y rural, una cuestión de especial relevancia para Aragón por las características demográficas y territoriales de la comunidad.
La tasa de emprendimiento en fases iniciales alcanza el 5,7% en el medio rural, frente al 7% de las zonas urbanas.
Sin embargo, la situación se invierte al analizar los negocios consolidados. En los municipios rurales, la tasa de emprendimiento consolidado alcanza el 11,4%, frente al 7,4% registrado en las ciudades.
Estos resultados evidencian la capacidad de permanencia de las iniciativas empresariales rurales y la importancia de favorecer la creación y continuidad de negocios como herramienta para impulsar la actividad económica y contribuir a la vertebración del territorio.

La jornada ha contado con la participación de destacados profesionales del ámbito del emprendimiento, la innovación y la comunicación.Han participado Cristina Aranda, consultora especializada en innovación e inteligencia artificial y cofundadora de MujeresTech, y Ana Rodríguez Martínez, profesora titular de la Universidad de Zaragoza y experta en habilidades interpersonales (soft skills) y comunicación emocional, aportando sus conocimientos sobre los nuevos retos tecnológicos y las competencias necesarias para emprender en un entorno empresarial en transformación. La jornada ha contado también con la participación de Luis Humberto Menéndez, jefe de Economía de Heraldo de Aragón.
Los resultados del Informe GEM Aragón 2025-2026 dibujan un escenario de crecimiento de la actividad emprendedora y una mayor consolidación de los negocios, aunque también ponen de manifiesto la necesidad de seguir mejorando las condiciones en las que nacen y se desarrollan las empresas. Desde CEPYME Aragón se considera que estos indicadores refuerzan la importancia de impulsar un entorno que favorezca la iniciativa empresarial, reduzca las cargas burocráticas, facilite el acceso a la financiación y promueva la innovación y la transformación digital.
El fortalecimiento de las pymes y los autónomos resulta esencial para impulsar la competitividad, generar empleo y contribuir al desarrollo económico y social de Aragón, especialmente en aquellos territorios donde la actividad empresarial desempeña un papel determinante para fijar población y mantener servicios.





