Cada 27 de junio, el Día Internacional de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas, declarado por Naciones Unidas, nos ofrece una oportunidad para visualizar una realidad que, por cotidiana, corre el riesgo de pasar inadvertida: las pymes no somos una parte secundaria de la economía. Somos la economía real.
La actividad empresarial, el empleo y el consumo que generamos alimentan tres figuras tributarias fundamentales: el IRPF, el IVA y el Impuesto sobre Sociedades. Tres impuestos que, en conjunto, permiten financiar una parte equivalente a cerca del 80 % del gasto social. Detrás de la sanidad, la educación, las pensiones, la dependencia y los servicios públicos existen pymes que crean empleo, pagan salarios, producen, venden, invierten, recaudan e ingresan impuestos.
Las pymes solemos ser definidas por lo que no somos: no somos grandes empresas, no tenemos cientos de trabajadores, no contamos con estructuras ilimitadas ni con departamentos especializados para cada obligación. Sin embargo, nuestra verdadera identidad no debería medirse únicamente por el tamaño. Las pymes nos diferenciamos, sobre todo, por lo que aportamos.
Aportamos empleo cercano y estable. Generamos oportunidades allí donde una gran inversión quizá nunca llegue. Somos iniciativa, innovación, arraigo y capacidad de adaptación. Damos vida a nuestros pueblos y barrios. Y aportamos recursos esenciales para sostener el Estado del bienestar.
Aragón vive un momento de grandes oportunidades. Las inversiones anunciadas en sectores estratégicos pueden transformar nuestra economía, generar empleo y situarnos en una posición privilegiada. Pero el éxito no se medirá únicamente por el volumen de inversión captado. Se medirá por la capacidad para integrar a las pymes aragonesas en las cadenas de valor, favorecer su crecimiento y extender las oportunidades al conjunto del territorio
Precisamente con ese propósito, ayer, presentamos el Círculo de Excelencia CEPYME 500 by CEPYME Aragón. Una iniciativa, a nivel nacional que en Aragón cuenta con la colaboración de Ibercaja banco, Alia consultores y ESIC. Dirigida a pymes aragonesas que crecen con dos dígitos durante tres años seguidos. Pymes con vocación de convertirse en tractoras del futuro económico de nuestra Comunidad.
El circulo de nace para acompañar a estas empresas, reconocer su esfuerzo y crear un entorno que facilite su desarrollo. Formar parte de una red permite comprobar que otras empresas afrontan retos similares, compartir soluciones .La cooperación no reduce la competencia; aumenta la capacidad colectiva para afrontar mercados más exigentes.
Crecer importa. En el Día Internacional de las Pymes. Hoy quiero reconocer a quienes arriesgan su patrimonio, asumen responsabilidades y crean Empleo. A quienes mantienen viva una pyme en una ciudad, en una cabecera comarcal o un pequeño municipio. Defender a las pymes es defender una sociedad con más oportunidades. Ese es nuestro compromiso desde CEPYME Aragón




